Se define como la acción de interactuar físicamente con otra persona mediante el tacto. En situaciones donde se lleve a cabo, este contacto debe ser de manera apropiada, siempre teniendo en cuenta los límites personales, el bienestar de los/as involucrados y con el objetivo de evitar que el/la estudiante se produzca daño a sí mismo o a terceros, por lo que se recomienda realizarlo sólo en caso de extremo riesgo.